Hablamos sobre enfermedades trópicales

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Las consultas relacionadas con enfermedades consideradas patrimonio de la medicina tropical aumentan en el mundo desarrollado en relación con el turismo, especialmente el llamado “turismo aventura” que mueve masas crecientes de personas hacia regiones remotas, rurales, exóticas, y las involucra en actividades como senderismo, canotaje, acampada, etc., que exponen al viajero a riesgos biológicos presentes en el ecosistemaLos destinos en riesgo, no solo para los viajeros españoles sino para todos los viajeros procedentes del mundo desarrollado, son los países tropicales, exóticos, que contemplan estancias en medios rurales o selváticos o que facilitan el consumo de agua y alimentos inseguros.

Para conocer más detalles sobre estas patologías, hemos hablado con el Dr. Antonio Montero, Director Científico del Centro de Medicina Tropical y Enfermedades Infecciosas Emergentes de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Rosario (Argentina).

¿Cuál es la importancia de la multidisciplinariedad para el abordaje y seguimiento de estos pacientes?

Las enfermedades tropicales afectan múltiples órganos y sistemas. (Caso de la enfermedad de Chagas, causante de falla cardiaca, arritmias, megacolon y lesiones cerebrales en inmunosuprimidos e infectados por el HIV). Como en casi todas las demás enfermedades infecciosas, esta característica de compromiso sistémico requiere un abordaje y una atención multidisciplinaria por parte del equipo médico tratante.

¿Cuáles los principales destinos en riesgo por los que los viajeros españoles acuden a estas consultas en general?

Los destinos en riesgo, no solo para los viajeros españoles sino para todos los viajeros procedentes del mundo desarrollado, son los países tropicales, exóticos, que contemplan estancias en medios rurales o selváticos o que facilitan el consumo de agua y alimentos inseguros. En general, las enfermedades transmitidas por agua y alimentos, como el cólera o la tifoidea, y las enfermedades transmitidas por insectos vectores, como el paludismo, representan los motivos de consulta más frecuentes.

¿En qué enfermos crónicos debe prestar especial atención el especialista?

Las infecciones severas pueden descompensar enfermedades crónicas. Por este motivo, la población de enfermos portadores de cardiopatías crónicas, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, cardiopatía isquémica o diabetes representan la población de mayor riesgo en caso de sufrir enfermedades tropicales. Es de notar que también las edades extremas de la vida y el embarazo son condiciones que facilitan la aparición de complicaciones en estos pacientes. El paludismo es especialmente grave en las embarazadas, ya que el plasmodio replica generosamente en la placenta. Por este motivo, toda embarazada debe extremar las precauciones para evitar los viajes a zonas palúdicas, excepto que sea absolutamente necesario.

¿Y en cuanto a los pacientes pediátricos?

Los niños –especialmente los muy pequeños- presentan los mismos riesgos y recomendaciones que las embarazadas. La enfermedad de Chagas aguda, y el paludismo son dos ejemplos de enfermedades tropicales cuya severidad se agrava en la primera infancia.

¿Qué novedades y líneas de investigación destacan en este campo?

Siendo las enfermedades tropicales patrimonio de países subdesarrollados, y no afectando más que colateralmente a las naciones industriales, es de lamentar que la investigación en este campo no sea especialmente prolífica ni cuenten con financiamiento suficiente. Constituyen honrosas excepciones a este respecto las investigaciones conducentes a lograr una vacuna contra el paludismo y el dengue, y las investigaciones para lograr una vacuna contra el ébola. Pero hace falta destacar que en este último caso, la obtención de una vacuna está motorizada por dos razones en particular: Esta enfermedad puede ser considerada una amenaza por el primer mundo, y además, el virus ébola es un agente susceptible de ser utilizado como arma biológica, para lo cual es indispensable contar con la vacuna correspondiente.

¿Qué avances se han producido en las estrategias de control en esta área?

Por los motivos precedentemente expuestos, los resultados de control de estas enfermedades han sido magros y poco efectivos. Es de destacar, sin embargo, la campaña para la erradicación global de la poliomielitis y la casi total eliminación de la oncocercosis o ceguera de los ríos.

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