Carta abierta a mi yo del futuro con consejos útiles

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Querida yo del futuro. Te conozco. Sé cómo eres. Ahora sólo tienes 18 años y estás en tu segundo curso, pero sé que hay muchas posibilidades de que, por tu forma de ser en la actualidad, acabes muy estresada en el futuro. Aquí van unos consejos que pueden ayudarte.

Creo que debes estar en todo lo que creas que puedes, aportando tu granito de arena, pero siempre que eso no te perjudique en la salud. Escribo esta carta para que, si llega el momento en el que no sepas cómo gestionar todo lo que tienes entre manos, puedas emprender estos sencillos pasos que he ido aprendiendo:

1. CONSEJOS CÓMPRATE UNA AGENDA:

¿Eso qué es? ¿Para qué sirve? Te preguntarás. A fecha de hoy, en el año 2015, existen en papel. Son unos cuadernos que se utilizan para apuntar tanto las tareas que tenemos pendientes o para fijar las fechas de eventos que tendremos a lo largo de un año y que no se nos pase nada por alto. Apunta cada cosa que tengas que hacer y cada vez que la hagas, táchala. De esta forma, cuando tu lista de tareas vaya completándose, irás sintiéndote realizada.

Uno de los principales problemas que surgen en cuanto a la gestión del estrés es la pérdida de autoestima e infravaloración de las capacidades. Por eso:

2. ADOPTA UN BUEN AMIGO:

Todos tenemos momentos de bajón en los que necesitamos un buen amigo que nos dé un achuchón o, al contrario, nos dé una buena crítica de la que podamos construir un camino diferente. Rodéate de aquellas personas que vayan a ayudarte a construir y aléjate de aquellas que sólo busquen destrucción. La vida es demasiado corta, o demasiado larga como para amargarse. Porque, como dice la famosa frase: Si quieres ir rápido, camina solo; pero si quieres llegar lejos, camina acompañado.

Muchas veces, las discusiones más absurdas que tendrás serán aquellas que tienen como consecuencia una falta de descanso suficiente. Recuerda que los estudiantes de medicina no somos una subespecie humana:

3. ABRAZA LA CAMA:

Sí, es importante. Aunque pienses que hay cosas que no se pueden dejar para otro día, por suerte o por desgracia, el día sólo tiene 24 horas y te recomiendo que duermas al menos 8h. Cuando estás cansada, no hay nada como que te venga algún pensamiento irritable para que vaya creciendo hasta que acabes en discusión. Aprovecha esta sencilla premisa y lograrás cambiar tu humor en pocos días.

Hay momentos en los que, al priorizar en tus tareas, te darás cuenta de que hace tiempo que no pasas un buen rato con la familia. Esto no es una recomendación, es un MUST DO:

4. COME EN FAMILIA:

Siempre has pensado que los amigos podrían ser pasajeros, pero la familia siempre estará ahí para darte un empujoncito si te hace falta. Aunque estés hasta las cejas de faena por exámenes o no hayas tenido tiempo ni de dormir ese día, no te olvides de que tienes una familia a tu lado. Aprovecha el tiempo de las comidas o las cenas para apagar la tele y hablar. Seguro que había cosas que no sabías que estaban pasando.

Por último:

5. DISFRUTA DE LA VIDA:

Hay algo que no enseñan en el colegio y es que vida sólo tenemos una. Es por ello que te pido que reflexiones acerca de lo que quieres ser y si el camino que estás llevando tiene esa meta o deberías cambiar de rumbo. Porque dar un pequeño paso para atrás nos puede parecer un gran error, pero si ese paso lo damos para coger carrerilla y avanzar con paso más firme, habrá valido la pena.

Querida yo del futuro, si te digo todo esto es porque te conozco.
Porque sé como eres.
Porque quiero verte feliz.

Ahora nos vemos.

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