Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo, nuestro rol como estudiantes de Medicina

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En 1986 se celebró por primera vez el Año Internacional de la Paz, fruto de una iniciativa no gubernamental, su éxito fue notable y se continuó con su desarrollo en años posteriores.

Por resolución de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, en diciembre de 1988, se decidió proclamar a la semana del 11 de noviembre como la “Semana Internacional de la Ciencia y la Paz”. Los objetivos de esta resolución fueron incentivar a los Estados Miembros y a las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales a que desarrollen acciones y conferencias que promuevan la investigación, la divulgación de conocimiento, la creación de vínculos entre la sociedad y la ciencia, y el mantenimiento de la paz y la seguridad, así como la colaboración internacional a nivel científico.

La Semana Internacional de la Ciencia y la Paz, tiene inicio luego del 10 de noviembre, Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo. Este, es un evento anual, celebrado a partir del año 2002, luego de la Conferencia Mundial sobre la Ciencia, celebrada en Budapest en 1999, desarrollada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y el Consejo Internacional para la Ciencia (CIC) (UN, 2017).

El objetivo principal de dicha celebración es hacer énfasis, en un acercamiento de la sociedad a la ciencia y proponer el desarrollo de nuevas tecnologías, con el fin de trabajar en la erradicación de la pobreza y a favor de la seguridad humana.

La Ciencia y la Tecnología para el desarrollo

Uno de los objetivos principales de este día es disminuir la brecha entre la sociedad y la ciencia, alimentar el debate sobre cuestiones científicas y promover la investigación de tecnologías que generen un desarrollo sustentable. Para esto, es vital contar con el empoderamiento y la participación de la ciudadanía, por tal motivo, la temática del Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo, de este año es “la Ciencia para el entendimiento mundial” (UNESCO, 2017).

El tema de este año, enfatiza en la promoción de la participación y el compromiso de los ciudadanos, para que el intercambio de conocimientos sea viable y genere un cambio de comportamiento que se enfoque en la solidaridad y en la divulgación científica. Es decir, por medio de la Ciencia, pueden lograrse grandes cosas, no sólo que se comprenda el entorno a nuestro alrededor, sino también, que se logre así, un entendimiento global de todo, con el único fin de permitir a las personas que, por medio de un trabajo en conjunto, se logre intercambiar información, tecnología, se promulgue el desarrollo sostenible y así, se pueda alcanzar el cambio que todos aspiramos.

En el 2015, la ONU adoptó la agenda 2030, la cual se centra en tres pilares fundamentales para alcanzar el entendimiento mundial de la ciencia; estos son, ambiental, social y económico. Establece, que cada uno de estos debe ser regido por una política pública clara, en la cual exista una normativa para regular el cumplimiento de las metas propuestas. Para esto, es vital contar con el compromiso y participación de los entidades públicas y privadas, los institutos de educación y todos quienes tengan un rol activo en la sociedad.

Se puede decir que una vez lograda la adecuada conjunción de todas las fuerzas, será posible trabajar de una manera más eficiente en pro de la creación de tecnologías que fomenten el desarrollo sostenible.

Cuando las naciones y sus ciudadanos inicien un intercambio de conocimientos y descubrimientos científicos, se vivirá un pilar más de la solidaridad y la convivencia, ambos aspectos que conllevan a un ambiente que propicia la paz. Se debe considerar que muchos conflictos surgen porque no se tiene acceso a avances científicos y en algunos casos, estos avances son tomados a la fuerza o defendidos de la misma forma; por lo tanto, el Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo maximiza la importación de la difusión de la ciencia y de programas que permiten incentivar a que niños y jóvenes decidan ser científicos en un futuro cercano.

Nuestro rol como estudiantes de Medicina

Como estudiantes de Medicina, es imprescindible saber que siempre vamos a estar relacionados con la comunidad, sin importar el campo en el cual nos lleguemos a desempeñar profesionalmente en un futuro. Es necesario, desde este punto de vista, entender que, somos parte y actores del cambio que queremos ver en el mundo. Esto es, involucrándonos constantemente en actividades que permitan aportar a nuestro conocimiento, informarnos más de lo que aprendemos en las aulas, buscar tener una formación integral y comprender que no es necesario esperar a ser “grande” para hacer cosas grandes. Debemos aprovechar cada oportunidad que tengamos de promulgar el conocimiento científico y así, promover el cambio de comportamiento que queremos lograr para ser una sociedad informada, una sociedad mejor.

Asimismo, debemos promover también, la difusión para que el conocimiento sobre cuidados primarios de la salud, primeros auxilios, entre otros, sea alcanzable en todos los niveles de la ciudadanía, para ello, debemos tratar de que el lenguaje que manejamos sea comprensible para todos.

En conclusión, entendemos que la ciencia es uno de los caminos para lograr una sociedad más justa y pacífica, y en nuestra calidad de promotores de salud, debemos trabajar arduamente, para lograr que todo el conocimiento adquirido sea beneficioso para todos, y sobretodo, que cumpla el fin, de formar un cambio positivo en la sociedad, pues no existe paz sin comprensión.

Autora: María Gracia Peña, miembro de AEMPPI Ecuador

Bibliografía