Biotecnología y medicina: el esperanzador poder sanador de la terapia génica y celular

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El progreso científico en biotecnología celular y molecular ha conducido al desarrollo de terapias avanzadas, concepto en el que se incluyen la ingeniería tisular, la terapia génica y la terapia celular. Este campo emergente de las ciencias biomédicas ofrece nuevas oportunidades para el tratamiento de enfermedades como es el caso de la artritis reumatoide, diabetes, regulación de proliferación linfocítica, etc.

La combinación de la terapia celular y la terapia génica ha mostrado su potencial con resultados prometedores en el tratamiento de diversas enfermedades humanas. La idea es simple: tomar células del paciente, convertirlas en luchadoras contra el cáncer, o en productoras de un factor del que carece el paciente o que podría minimizar los efectos de la enfermedad y posteriormente reintroducirlas en el mismo paciente para que puedan ejercer su función mejorada genéticamente.

En varios países, incluido España, los productos de terapias avanzadas para uso en seres humanos tienen la consideración de medicamento, por lo que deben someterse a los mismos principios reguladores que otros tipos de medicamentos obtenidos por biotecnología, cumpliendo con los estándares de regulación y de calidad, seguridad y eficacia. Un ejemplo avanzado, ampliamente testado y regulado de estas terapias biológicas son los anticuerpos monoclonales.

Muchos de los productos de la terapia avanzada son medicamentos de uso humano basados en tejidos manipulados por ingeniería tisular (teniendo en cuenta siempre la biología y la conservación de los mismos), ingeniería genética o terapia celular somática, incluyendo también productos de origen autólogo, alogénico o xenogénico, estos tres en relación a los trasplantes orgánicos.

Diferencias entre la terapia génica y terapia celular

Un producto de terapia génica humana es un medicamento biológico caracterizado por incluir un principio activo que contiene un ácido nucleico recombinante o estar constituido por él, con el fin de regular, reparar, sustituir, añadir o modificar una secuencia génica en específico.

El medicamento que proviene de terapia génica también está caracterizado por tener un efecto terapéutico, profiláctico o diagnóstico directamente dependiente de la secuencia del ácido nucleico recombinante que contenga, o del producto de la expresión genética de dicha secuencia. Asimismo, no se considera terapia génica a las vacunas contra enfermedades infecciosas.

El material genético puede ser simplemente ADN codificante de una proteína terapéutica la cual estemos interesados introducirla en el individuo, o también el material genético puede ser ARN de interferencia (oligonucleótidos) antiparalelo para inhibir la expresión de genes responsables de una enfermedad, o bien el material puede ser corrector de genes defectuosos en lugar de aportar copias adicionales que restauren su función.

La introducción del material genético puede llevarse a cabo directamente en el individuo (terapia génica in vivo) o bien introducirse en células aisladas que, posteriormente, son administradas al organismo. Esto último se considera terapia celular.

Hemos de aclarar también que el material genético necesita unos vehículos (vectores) que faciliten su introducción en las células. Estos vectores pueden ser virales (virus modificados no patógenos) o no virales (lípidos o sustancias catiónicas que forman nanopartículas en las que se “engloba” el material genético).

¿Siempre que haya una terapia celular habrá detrás terapia génica? No siempre. La terapia celular somática es un medicamento biológico que contiene células o tejidos que han sido objeto de manipulación sustancial de modo que se hayan alterado sus características biológicas, funciones fisiológicas o propiedades estructurales pertinentes para el uso clínico previsto, o por células o tejidos que no se pretende destinar a la misma función esencial en el receptor y en el donante. Por ende, en casos en los que es una simple sustitución de tejido dañado o infartado, no habría terapia génica detrás. En la mayoría de los casos, la terapia celular y la terapia génica van de la mano gracias a las infinitas posibilidades y aplicaciones clínicas que proveen. De hecho, a menudo en la literatura médica de investigación contemporánea, veremos que indistintamente se usa tanto un término como el otro (terapia génica y/o terapia celular) para referirse a lo mismo: terapia biológica con una aplicación clínica definida.

El potencial de la terapia celular, ya explorado desde hace décadas con los trasplantes de médula ósea para el tratamiento de enfermedades hematológicas, con el auge de los anticuerpos monoclonales, enfermedades congénitas y demás avances en distintos campos, se ha visto ampliado con el descubrimiento y caracterización de células madre en otros tejidos del organismo.

En el uso clínico ambas terapias se aplican en la medicina reparadora y regenerativa en diferente extensión, no siendo fácil en muchas ocasiones deslindar una de la otra. Los ensayos clínicos son casi exclusivamente la única opción actual de utilización de estas terapias, siendo importante entre ellos los de terapia celular somática como mencionamos.

Lejos todavía de convertirse en una estrategia habitual, la combinación de terapias celulares con terapia génica está comenzando a mostrarse como algo viable y efectivo en el tratamiento de ciertas enfermedades humanas. La localización final o destino de las células modificadas sigue siendo una de las principales limitaciones para su éxito, ya que no es lo mismo desarrollar y administrar al paciente células cuya función es ejercida en sitios de fácil acceso, que células con grandes limitaciones técnicas para acceder a su lugar de acción (como por ejemplo, el cerebro).

No obstante, puesto que los métodos para modificar o reintroducir las células están evolucionando continuamente, las aproximaciones basadas en estas terapias han aumentado, por lo que es de esperar que con el tiempo la terapia celular combinada con terapia génica pueda expandirse hacia un número cada vez mayor de enfermedades.

Próximamente publicaremos en Generación Elsevier un artículo acerca de los hitos más recientes y sonados de la terapia celular que ciertamente han otorgado una solución abismal en determinadas situaciones

Referencias:

1.- Medimecum 2015

2.- Inmunología celular y molecular. Octava edición. Abul K Abbas. Elsevier.

3.- Revista Genética Médica. Sede web: https://revistageneticamedica.com/2015/07/29/celulas-modificadas-geneticamente/