CNH 2019: el sistema sanitario ante los retos de la calidad asistencial y la seguridad en la práctica clínica

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Del 8 al 10 de mayo, Santiago de Compostela (España) acogerá la XXI edición del Congreso Nacional de Hospitales y Gestión Sanitaria(CNH), una cita que reunirá a 300 expertos del sector y más de 3.000 asistentes. Este encuentro, en palabras de Ramón Ares Rico, presidente del CNH, tiene como objetivo principal instar a los líderes sanitarios a “analizar en profundidad la situación y problemáticas actuales caminando en nuestra contribución como colectivo a favor de la creación de valor y sostenibilidad del sistema sanitario”.

Elsevier se suma a esta edición con la organización de una mesa de debate (8 de mayo en la sala Obradoiro, 17.30 horas): ‘Empowering Knowledge at the Point of Care: Unidos por la calidad y seguridad en la práctica clínica’. Este encuentro contará con un cartel de ponentes de excepción: Carlos Bezos, director del Instituto de Experiencia del Paciente (IEXP); Francine Westergaard, Principal Consultant Joint Comission International; Manuel Vilches, director de la Fundación Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), José Manuel Ramírez, coordinador del Grupo Español de Rehabilitación Multimodal (GERM) y César Velasco, director de la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias de Cataluña (AQUA). La calidad asistencial y la seguridad en la práctica clínica son pilares fundamentales que todos los proveedores de salud persiguen, y cuya aplicación real se ha visto transformada decisivamente por la digitalización. El citado grupo de expertos transmitirá su visión y experiencia a la hora de acompañar a las instituciones sanitarias en este camino. Una convocatoria que subraya la apuesta de Elsevier por la calidad y seguridad en los cuidados, y su liderazgo en soluciones de información de salud (presta servicios a más de 20 millones de profesionales de la salud y 9.000 hospitales en todo el mundo).

Mejora de la experiencia del paciente

La mejora de la calidad asistencial va de la mano de la mejora de la experiencia del paciente. Para Carlos Bezos es importante entender que “no es una moda o solamente un elemento de marketing”. El director del IEXP destaca que “la experiencia del paciente es un proceso con sus protocolos, sus indicadores y su mecánica de trabajo”. Bezos considera que “es clave comprender que el NPS1 no lo es todo y que la experiencia del paciente se relaciona con los impactos clínicos, el bienestar y los efectos económicos, mientras que la satisfacción del paciente se relaciona con la gestión de las expectativas del paciente”. Para ello señala la necesidad de certificar la experiencia del paciente con la acreditación Patients First: “Tiene más impacto que solamente unos ratios de satisfacción elevados, porque el paciente ve la certificación y tiene la seguridad: ‘aquí hay un proceso estructurado en el que se piensa en mí de forma profesional’”.

Este salto de la calidad en la asistencia deben protagonizarlo “los pacientes, los profesionales, los cuidadores y también gerencia y back office”.Pero, ¿cómo pueden trabajar juntos actores que a veces tienen intereses contrapuestos? “Para ello contamos con metodologías validadas y es importante hacerlo de manera profesional y no amateur”. Carlos Bezos tiene claro que la experiencia del paciente ayuda y ayudará a ahorrar costes al sistema sanitario: “Desde los años 60 del siglo pasado la participación del paciente en la sanidad y la humanización de la atención están allí. El cambio demográfico, el predominio de las enfermedades crónicas sobre las agudas y el desarrollo tecnológico han hecho el resto”.

Gestión sanitaria

Otro de los pilares sobre los que debe asentarse la mejora de nuestro sistema sanitario lo titula la ‘Gestión sanitaria’. Francine Westergaard dibuja la senda a recorrer, arrancando en la necesidad de que  los líderes en atención médica utilicen “las herramientas adecuadas para crear un programa de mejora de la calidad integral y continuo dentro de su organización”. Este debe ser un enfoque “multidisciplinar y ser propiedad de todos los miembros de la organización”, apunta Westergaard, que fluya desde el órgano rector hasta el personal de primera línea. Para garantizar una buena gestión, “cada persona empleada dentro de la institución sanitaria es responsable de cooperar y garantizar la alta calidad y la atención segura del paciente”.

Desde su dilatada experiencia como consultora y administradora de atención médica; servicios de atención ambulatoria; medición y mejora de la calidad y diálogo ejecutivo superior, Francine Westergaard tiene claro que, en la actualidad, los principales desafíos con los que se topan las organizaciones en la asistencia sanitaria son “la comunicación, la comprensión de las prioridades de liderazgo para la atención de alta calidad y los objetivos comunes para alcanzar esas prioridades”.

Renovación y acreditación

La catalogación del sistema sanitario español en el entorno internacional ha caído en los últimos años. Acreditación y renovación son dos conceptos que reclama la Fundación IDIS para remontar este déficit de los servicios en salud. Manuel Vilches considera imperiosa una “reforma del sistema”, en cuya génesis y desarrollo “hemos de participar todos los agentes implicados”. Vilches señala que esta reforma debe transitar por los siguientes puntos:

  • Aplicar criterios de eficiencia en la gestión.
  • Impulsar la colaboración público – privada con aprovechamiento de todos los recursos disponibles independientemente de su titularidad.
  • Planificar la gestión en base a las nuevas tendencias de gestión de operaciones.
  • Fomentar cambios estructurales en la provisión (asistencia domiciliaria asistida y centros de media y larga estancia).
  • Incidir en la acreditación de centros y profesionales en base a criterios estrictos de calidad y resultados.
  • Fomentar la incorporación de la innovación y los procesos de I+D de una forma decidida y estratégica.
  • Corresponsabilizar y empoderar al ciudadano fomentando la educación y responsabilidad social socio-sanitaria.

El modelo sanitario que propone el sector del emprendimiento privado en sanidad, a través de la Fundación IDIS, pasa por la cooperación y, sobre todo, la integración entre el sistema público y el privado para que no se generen duplicidades ni ineficiencias”.

Actualmente no existe un modelo universal y unánimemente aceptado de reconocimiento de la calidad en el ámbito asistencial. “Todo lo que no se mide y no se compara difícilmente se mejora: este es el principio que rige los programas de gestión en materia de calidad, seguridad y resultados”, apunta el Dr. Vilches. En respuesta a esta carencia, desde la Fundación IDIS, se ha desarrollado un modelo global y gratuito para todas las organizaciones sanitarias, “independientemente de su titularidad, públicas y privadas, preocupadas por la calidad y la mejora continua”. En el sistema de reconocimiento Acreditación QH trabajó con un amplio grupo de expertos del sector, la Sociedad Española de Calidad Asistencial, la Asociación Española de Calidad y otras entidades del sector para crear un Indicador Sintético de Calidad (ISC)2 que “integra, agrupa y pondera los distintos componentes de los sistemas de calidad aplicados en los centros sanitarios españoles (teniendo en cuenta las acreditaciones, certificaciones y reconocimientos que tiene cada organización)”. Para el Dr. Vilches es importante destacar que la Acreditación QH de la Fundación IDIS no compite con otras alcanzadas por cada institución; “lo que permite es evaluar todo lo alcanzado por cada organización en la compleja y variada senda de la calidad teniendo en cuenta todas las certificaciones, reconocimientos, etc. El objetivo último de este sistema es estratificar a las organizaciones asistenciales en clúster o grupos de calidad, promoviendo la mejora continua, el benchmarking y el reconocimiento de la excelencia”.

Práctica basada en la evidencia

José Manuel Ramírez acumula un dilatado currículum en la gestión clínica especializada. Desde su labor actual como coordinador del GERM ha involucrado a más de 700 profesionales en “el desarrollo y aplicación de protocolos basados en la evidencia en todo el ámbito perioperatorio y en una búsqueda permanente de la mejor calidad asistencial y seguridad para el paciente. En este objetivo, el Dr. Ramírez destaca la importancia de la práctica basada en la evidencia y los datos, y lo respalda con un ejemplo concreto de éxito: “El Proyecto IMPRICA, por ejemplo, que comenzó en 2017 y cuenta con la participación de 40 hospitales, muestra mejoras significativas en cuanto a seguridad, disminución de las complicaciones, reducción de estancia hospitalaria y nivel de satisfacción de los pacientes”.

Con respecto al valor de los datos en pos de esta mejora sanitaria, el Dr. Ramírez, más que de “objetivo”, lo cataloga como “obsesión del GERM. El propio programa IMPRICA, que es en sí un proyecto de investigación, incorpora un sistema de recogida de datos, con indicadores de proceso y resultado. Estos datos son evaluados periódicamente y cada centro informado de los mismos con el objetivo de mejora continua. Más aún, tenemos un sistema de auditoría que garantiza que los datos analizados son los correctos”.

“Trabajar con protocolos multidisciplinares basados en la evidencia es apostar por la calidad asistencial”. Para José Manuel Ramírez “es hacer lo que se debe hacer, por parte de todos los profesionales involucrados”, cuyo deber es el deinformar detalladamente al paciente y hacerle partícipe de su proceso. En este sentido, el coordinador del GERM justifica que una de las primeras consecuencias es “la disminución de la variabilidad en la práctica clínica, lo que se traduce directamente en una mayor seguridad en la práctica clínica, y que por lo mismo te traten de la misma manera estés donde estés”.

(1): Net Promoter Score, más conocido por sus siglas en inglés NPS, es una herramienta que propone medir la lealtad de los clientes de una empresa basándose en las recomendaciones.
(2): Este indicador es una unidad de medida común que integra en un solo dato un conjunto agregado y ponderado de componentes de la calidad, dependiendo del valor asignado a cada uno de ellos y obteniéndose finalmente una asignación dentro de un rango. El objetivo último de este sistema es estratificar a las organizaciones asistenciales en clúster o grupos de calidad, promoviendo la mejora continua, el benchmarking y el reconocimiento de la excelencia.
Te esperamos en el Congreso Nacional de Hospitales, STAND 56
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